Nos hablan de los probióticos… pero, ¿Qué son, exactamente?

Parece que últimamente está de moda hablar de probióticos, y por eso, hoy os quiero contar un poquito más sobre estos productos.

Los PROBIÓTICOS son microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficios a la salud. Para que un microorganismo sea calificado como probiótico debe demostrar científicamente que produce efectos beneficiosos en la salud.Image

Con el paso de los años, y a base de estudios, se ha demostrado que hay cepas probióticas con eficacia concreta sobre el sistema inmunitario; como por ejemplo, la prevención de infecciones.

Existen varios requisitos que debe cumplir un organismo destinado a ser usado como probiótico y que os cuento a continuación:

  • Generación de sustancias antimicrobianas.
  • Resistencia a las condiciones de la cavidad diana y a las de aquellas otras que debe atravesar para llegar a ella.
  • Ausencia de resistencia transmisible a antibióticos. 
  • Actividad in vivo: El ensayo clínico debe certificar que las expectativas derivadas de sus buenas propiedades in vitro, se cumplen tras su administración a voluntarios sanos y/o a pacientes que sufren el cuadro que se pretende controlar.

Hoy en día en el mercado hay muchos tipos de probióticos, pero os diré que los efectos beneficiosos se dividen en tres categorías:

  • Reversión de sintomatologías de mala digestión. El ejemplo típico es la resolución de la intolerancia a la lactosa producido por lactobacilos que la degradan e impiden así que llegue sin digerir al intestino grueso y ocasione flatulencia, distensión abdominal y diarrea, entre otros síntomas.Image
  • Reposición de la microbiota después de que la flora residente haya sido eliminada por cualquier causa. Los casos mejor demostrados son la reversión de la diarrea causada por tratamiento con antibióticos y la de las diarreas infantiles producidas por rotavirus. En ambos casos el organismo probiótico viene a ocupar la superficie mucosa que ha quedado desierta, constituyendo así una solución de emergencia que atenúa los síntomas y facilita la recolonización por los microorganismos indígenas.

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En este apartado se englobaría también la prevención de recidivas de vaginosis y de vaginitis mediada por lactobacilos probióticos administrados tras el tratamiento específico con los antibióticos apropiados.

  • Prevención de la mastitis durante la lactancia. La secreción de leche aumenta la humedad de los conductos galactóforos y crea condiciones apropiadas para el establecimiento de organismos patógenos en ellos. Recientemente se ha demostrado de manera fehaciente que lactobacilos administrados por vía oral pueden colonizar los conductos e impedir el asentamiento de bacterias indeseables, previniendo e incluso curando, las mastitis.
  • Otros: Existen otras afecciones en las que los microorganismos probióticos parecen ejercer un efecto beneficioso, aunque la evidencia no es tan sólida como en los casos ya descritos; entre ellas podemos citar por orden de mayor a menor evidencia, la enterocolitis necrotizante (una afección típica de niños prematuros que, al ser poco frecuente, dificulta la obtención de datos con significación estadística), la enfermedad inflamatoria intestinal y la colitis pseudomembranosa.

En resumen, los probióticos son sustancias fundamentales para:

– Ayudar en la digestión de la comida, especialmente alimentos difíciles de digerir

– Intervenir en la síntesis de las Vitaminas del grupo B y mejorar la absorción de calcio

– Mantener un equilibrio saludable en la flora intestinal

– Mantener en perfecto estado la flora vaginal de las mujeres

– En general fortalecer el sistema inmunitario.

¿CUAL ES EL MEJOR MOMENTO PARA TOMAR PROBIÓTICOS?

Antes del desayuno con un vaso de agua. Debemos esperar de 10 a 15 minutos antes de comer porque el ácido que produce el estómago puede dañar las bacterias benéficas (se podría perder del 5 a 10%).

Dejar pasar al menos 3 horas después de una toma de antibióticos.

¿Y LOS PREBIÓTICOS? EL COMPLEMENTO IDEAL A LOS PROBIÓTICOS
Los PREBIÓTICOS son compuestos no digeribles, presentes en la dieta, que estimulan el crecimiento o la actividad de los microorganismos autóctonos, resultando en un beneficio para la salud.
Los prebióticos más usados son los Fructoligosacáridos o FOS. los galacto-oligosacáridos o GOS, la lactulosa, la isomaltosa, los oligosacaridos de la soja y los monosacáridos.Image

Relación prebiótico-probiótico: Los simbióticos.

La combinación de prebióticos con probióticos se ha definido como simbiótico, la cual beneficia al huésped mediante el aumento de la supervivencia e implantación de los microorganismos vivos de los suplementos dietéticos en el sistema gastrointestinal. Aún está poco estudiada esta combinación, pero se ha descrito un efecto sinérgico entre ambos, es decir, los prebióticos pueden estimular el crecimiento de cepas específicas y por tanto contribuir a la instalación de una microflora bacteriana específica con efectos beneficiosos para la salud.

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